Un Paraíso Fiscal es un territorio o Estado que ofrece especiales beneficios tributarios para empresas y personas no residentes, es decir, extranjeros.

Los Paraísos Fiscales se caracterizan por mantener tasas tributarias (Impuestos) muy bajos y estables en el tiempo para empresas extranjeras con el objetivo de atraer sus inversiones. Pero además de bajos o nulos impuestos, los paraísos fiscales ofrecen gran privacidad.

Cuando una persona o empresa acude a un paraíso fiscal, no solo lo hace en busca de bajos impuestos, también lo hace en busca del secreto bancario. El Secreto Bancario es una disposición legal de algunos países que establece que los bancos no pueden brindar información sobre el contenido o precedencia de sus cuentas a nadie.

Esto significa que los bancos en los paraísos fiscales admiten cuentas sin pedir explicaciones sobre la procedencia del mismo. El secreto es el principal atractivo de los paraísos, ya que brinda las condiciones ideales para el Blanqueo o Lavado de Dinero cuando éste proviene de medios ilícitos o elude impuestos en su país de origen.

Fundamentalmente existen cuatro criterios fundamentales para definir un paraíso fiscal:

 

  • No se imponen impuestos, o los impuestos son muy bajos.
  • No hay transparencia en las cuentas.
  • La práctica administrativa no favorece o no permite el intercambio de información entre organizaciones.
  • Se permite a los no residentes beneficiarse de las bajas tasas impositivas a pesar de que no realicen inversiones reales en el lugar.

Entre los diferentes territorios o Estados ( Paraísos Fiscales )  destacan: las Islas Caiman, Las Bahamas, las Marshal. Países como Panamá, Uruguay y Filipinas y también podemos encontrar países como Estados Unidos y el Reino Unido, donde existen estados con dicha categoría- Es el caso, por ejemplo, del estado de Delaware, en Estados Unidos.

En la península ibérica también tenemos un paraíso fiscal con el de Gibraltar.